Selección Poética

El capítulo que sigue, corresponde a una selección poética de autores nacionales.  Estos representan a cada uno de los departamentos del país, con la sola y lamentable excepción de Pando, cuyo vate aún no aparece visible en nuestra literatura.

Lo que importa es que tú adviertas el paisaje artístico de nuestra Patria, para cuyo efecto, también van algunas ilustraciones.

– Copia en tu álbum de poesía estos y otros trozos selectos.  Luego, ilústralos con dibujos significativos.

 

...?

Avanza el malestar como una fría

racha de viento de tormenta;

ninguna luz alumbra la sombría

tristeza que en mi espíritu fermenta.

 

Del corazón ha huido la alegría

como una mariposa descontenta...

cuando encuentra una flor en agonía

¿qué mariposa no se ausenta?

 

Y como mi alma pálida se mustia

con el letal veneno de la angustia

y un eterno descanso necesito,

 

en medio del dolor sólo evidencio

para calmar mi fiebre de infinito

una detonación... y un gran silencio.

 

Porque van diez años...

Porque van diez años

que dejé mi tierra,

ya nadie me quiere

conocer siquiera...

 

Es cierto, he cambiado:

mi madre está muerta,

la casa vendida, y el molle –coplero

de notas de pájaros - convertido en leña…

 

Porque van diez años

que dejé mi tierra,

las gentes me miran

con ojos de ausencia.

 

Ayer una moza del campo

– ánfora de greda

colmada de soles y lluvias;

¡olor de la tierra!

amancaya rosa, que invertida es una

lírica pollera –,

no quiso conmigo

bailar en la rueda,

porque van diez años?

que dejé mi tierra.

 

¡Pensar que yo pude colgarle zarcillos

de dulces tonadas de Celia;

enflorar con rosas y ricas

la flor de su oreja;

trenzarme a sus largos cabellos

color de tormenta,

y aventar el trigo de sus sensaciones

de doradas eras...!

 

Pero aquella moza,

fragante y huidiza como agua de acequia,

se me fue con otro, con otro...

– ¡malhaya mi sed de querencia! –

porque van diez años

que dejé mi tierra.

 

Lo fugaz

La rosa temblorosa

se desprendió del tallo,

y la arrastró la brisa

sobre las aguas turbias del pantano.

 

Una onda fugitiva

le abrió su seno amargo,

y estrechando a la rosa temblorosa

la deshizo en sus brazos.

 

Flotaron sobre el agua

las hojas como miembros mutilados,

y con confundidas con el lodo negro,

negras, aún más que el lodo, se tornaron.

 

Pero en las noches puras y serenas

se siente vagar en el espacio

un leve olor de rosa

sobre las aguas turbias del pantano.

 

El secreto

Si quieres

yo te digo

la clave

del secreto.

 

Es sólo una palabra

ligera

como el viento.

 

Si quieres

te la digo

también como secreto.

 

Un cofre

Diminuto

con otro cofre

adentro.

 

¡Y dentro

(todavía)

un cofre más pequeño

que guarda la envoltura

de un cofre

diminuto

con otro

adentro.

 

El Pintor

Pintó una nube viajera,

y dijo: Esto es un querer.

Pintó un ave pasajera,

y dijo: Esto es el placer.

 

Y luego, en un arrebato

de sentimiento, el pintor

diseñó un bello retrato

de Magdalena: el dolor.

 

Quiso pintar el amor...

¡pero no supo qué hacer!

¿Cómo habría de concebir,

un sollozo, un suspiro,

unas ganas de llorar

y unas ganas de reír?

 

¡Y tras de mucho pensar

cómo pintar el amor,

pintó una lágrima ardiente

y unos ojos de mujer!

 

La Llama

Inalterable, en la llanura avara

del altiplano, ostenta la mesura

de su indolente paso y apostura

la sobria compañera del aimara.

 

Parece, cuando lánguida se para

y mira la aridez de la llanura;

que en sus grandes pupilas la amargura

del erial horizonte se estancará.

 

O erguida la cerviz al So que muere

y de hinojos oyendo el miserere

pavoroso del viento de la puna.

 

Espera que del ara de la nieve

el sacerdote inmaterial eleve

la eucarística forma de la luna.

 

Condenado estoy a muerte

Condenado estoy a muerte

y perseguido con saña,

por querer que se libere

mi tierra del Rey de España.

 

Condenado estoy a muerte,

porque así lo manda el rey...

No me apena, me divierte

vivir fuera de la ley.

 

Condenado estoy a muerte

viviendo en pampa y monte,

siempre con el brazo fuerte

y con el arma en apronte.

 

Condenado estoy a muerte

pero la cadena he roto...

¡Mientras le dure la suerte

a nadie teme Cañoto!

 

Ramón Beyuma

Ramón Beyuma es mi amigo,

Ramón Beyuma, el camba, es más que mi amigo,

es mi compadre,

porque Ramón Beyuma es el buri,

 

Ramón Beyuma es el baile con jumechi y

palosanto,

es el callapo y el río,

la gualusa y el ambaibo,

empanizao y quesillo,

hombre de pelo en pecho,

macho montado en potro

para domarlo y sacarle

paso de luna y sol.

 

Se lo digo al paúro: “Es mi compadre”

Se lo digo al surazo: “Es mi compadre”

Se lo digo a la yuca: “Es mi compadre”

Se lo digo a la palmera: “Es mi compadre”

Al taquirari le digo: “Es mi compadre

aquel que va con mi ahijado,

provincia de luz adentro

sombrero de saó con camba,

carnaval con abarcas caminadas por Beyuma”

La gente dice que mi compadre no tiene donde

caerse muerto

(Su mujer se fue con otro una noche de serenata)

Pero mi compadre baila, baila, canta y se ríe,

porque Ramón Beyuma es el pueblo que baila,

canta,

baila

y se ríe,

que pierde y gana,

muere y mata

sin técnica ni teología,

sin libros en la cabeza.

 

Ramón vive como puede,

enguitarrado a la sombra,

Una vez come Ramón,

tres veces ama Beyuma,

Ramón de goma y castaña,

Beyuma de la molienda;

muele con buey la vida

quemada en tierra llovida.

 

Ramón Beyuma es mi amigo, y qué;

es mi compadre, y qué;

viene conmigo, y qué;

desde el norte por barrancos y bajíos,

Ramón Beyuma.

 

Tareas complementarias:

1. Aproximación al autor:

Averigua sus datos biobibliográficos. (Investiga el significado de esta palabra)

Procura conseguir recortes periodísticos que lo mencionen.  Te sugiero leer las páginas literarias de “El Diario” “Presencia” “Ultima Hora” “La Patria” “Los Tiempos” y otros.

2. Lee, en silencio, en este caso, el poema seleccionado.

3. Deja jugar tu imaginación libremente. Descubre que sus versos tienen un aliento de belleza en la manera de pintar, de narrar, de expresar algo en forma simbólica.

4. Vuelve a leer el poema, esta vez en forma oral.  Después, recítalo y declámalo.  Recitar es decir el poema sin mímica. Declamar es decirlo con entonación y mímica.

5. Si te es posible, escenifica el poema.  También es aconsejable expresarlo con música de fondo.  Para ese efecto, exteriorízalo – tan libremente como puedas – a ese influjo maravilloso.

¿Has oído hablar del ballet de las manos?

Ese es un buen ejercicio.  Y un excelente medio de hacer arte desinteresado.

 

Conexiones: Secuencia

Ponte a pensar en esta idea: Lo que en el poema son las estrofas, en la prosa son los párrafos. En aquel: Lo que en las estrofas son los versos, en ésta, son las oraciones:

Este comentario, a primera vista, es difícil de comprender.  Pero ha de bastarte este ejemplo para que lo entiendas perfectamente:

Prosa Lirica

“Platero es pequeño, peludo y suave; tan blando por fuera que se diría todo de algodón que no tiene huesos, sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negro.  Lo dejo suelto y se va por el a prado, y acaricia tibiamente con su hocico, rozándolas apenas, las florecidas rosas, celestes y gualdas”.

“Lo llamo dulcemente: ¿Platero?, y viene a mí con un trotecillo alegre que parece que se ríe en no sé qué cascabeleo ideal”.

Come cuanto le doy (oración).  Le gustan las naranjas mandarinas, las uvas moscateles, todas de ámbar, los higos morados, con su cristalina gotita de miel”.

“Es tierno y mimoso igual que un niño, que una niña... pero fuerte, y seco como de piedra” ...

(Fragmento de “Platero y yo” de Juan Ramón Jiménez.)

Este poeta n. 1881. m. 1958.  Gran poeta español.  En 1956 recibe el Premio Nobel de Literatura. Escribió, entre otras obras: “El diario de un poeta joven” “Platero y yo” “Pastorales” “Piedra y Cielo”.

 

Poema

Burrito carbonero

para ti no hubo rosas

como para Platero  (Estrofa)

 

Con tu carga moruna (verso)

semejante a mi anhelo,

traes la noche buena

desde el cielo.

Negra es como mi pena

tu alforja navideña.

Bajo mi techo nadie

pondrá fuego a la leña.

 

Sin embargo, ¡qué brisa,

burrito carbonero,

¡Qué aroma de rosa

y qué olor a romero.

 

Darío Guevara.

Este poeta nación en Ecuador.  Es maestro y escritor. n. N 1905.  Escribió, entre otros libros: “El niño tras su estrella”, “Posada de gorriones”.

– Busca en el diccionario, las siguientes palabras: prosa - poema – párrafo - estrofa - verso - oración.  Luego, copia en tu cuaderno algún poema y alguna prosa para, en ambas, establecer las conexiones.

Si te parece, puedes hacer ese ejercicio en estos trabajos antológicos:

El Trompo

(Oscar Alfaro)

Lanzado por un cintillo

cayó del cielo serrano

el iris como un ovillo

para bailar en mi mano.

 

Y el trompo suelta collares

de notas y de rumores;

las notas se hacen colores

y los colores cantares.

 

Es un clarísimo prisma

y un remolino que ronda

como una canción redonda

que gira sobre si misma

 

Y por un sólo segundo

yo soy un dios soberano

que hace bailar en su mano

el trompo inmenso del mundo.

 

Dice Esopo:

Debe haber un lugar en el mundo donde haya un arroyo en el que se pueda beber agua en el hueco de las manos, sin que nadie venga a decirnos si es hora de beber o de tener sed...

Un lugar, donde los ruiseñores no huyan cuando el hombre se acerca.

¿Te has dado cuenta cómo huyen los animales de la presencia del hombre?

Cuanto más conozco a los hombres, más amor siento por los animales...

Quisiera poder contarles mis fábulas en su lengua y decirles: “Sabed oh lobo, devorador de corderos: existen otros animales, los hombres, que también se matan unos a otros. Pero no comen los cadáveres ..., los cubren de tierra, para los gusanos. No matan para alimentarse... Matan por el placer de matar”.

– De “La zorra y las uvas”, de Guilherme Figueiredo.