Un recurso para escribir mejor

- Cuando escribas algo, no olvides pintar con palabras el objeto de la escena de la que haces referencia. Para este efecto, escribe de tal manera que el lector, vea, oiga, sienta lo que estás diciendo.

El lector siente

“El agua está muy fría y la noche hiere con sus cuchillos de plata”.

“Los silfos del aire danzan sobre los lampos.  En el piano, alguien que debe estar muy triste, deshace el sueño de Debussy”

El lector ve:

“En la persiana cuelgan extraños flecos de luna.  Se ha detenido la noche”

“En la noria el agua vidria el cielo opaco.  Crujen los pinos secos.  Encanece la noche”.

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El lector oye:

“La cigarra bohemia rompe el mustio decaimiento de la tarde.  Domba el cielo su austera inmensidad.

Y sigue el cric cric intermitente”

“Es la Noche de San Juan; los niños queman el aire con violetas encendidas; Buenos días su señoría mandum dirum dirum lá… … … …

(Tomado de Sambo de Luis Fuentes R.)

- Como ejercicio, escribe otras oraciones en las que aparezcan imágenes de:

Color

De sonido

De movimiento

De quietud

De alegría

- Te sugiero algunas palabras que te ayudarán en la composición de imágenes:

¡Zas...!

Cric... cric...

¡Upa!

azul

encendido

alas

manso

quietud

beatitud

¡Tic... tac...!

¡Viva...!

¡Chist...!

¡Chumpulúm...!

glauco

silencio

Ris...ras. Ris...ras...

El autor de Sambo es Luis Fuentes Rodríguez.  Maestro de Escuela.  Ha escrito entre otras obras: “Las Muertes de Cristo” “Sambo” Nació en Potosí en 1932.

 

La palabra necesaria en la oración.  La oración necesaria en el párrafo.  El párrafo necesario en el texto.

Algunas palabras son básicas en la escritura de un texto. Otras son francamente innecesarias.

Veamos el primer caso.  Cómo el autor pinta la escena de una tormenta en la montaña, valiéndose, para ello, de ciertos vocablos que nos sobrecogen por su carácter descriptivo:

“La armonía en que vivían las aves, se vio gravemente alterada cuando una noche se desató una furiosa tormenta.  Los vientos bramaban en los ventisqueros y en el cielo las nubes negras, densas, eran rasgadas por intermitentes relámpagos que, al desaparecer, retumbaban sordamente en la lejanía.  Los cóndores soportaban, en principio, con ánimo sereno, los ramalazos de la lluvia que estallaba en los riscos y corría en arroyuelos por las hendeduras de la escarpa.  Pero de pronto el terrible respalandor de un rayo hizo trizas el manto de la noche y se abatió, fulmíneo, con pavoroso estruendo, en la cresta de una montaña cercana.  Retembló la tierra y las aves saltaron de espanto, saltaron enajenadas y trataron de meterse, a toda costa, en los huecos más hondos.  Fue entonces que se armó una tremolina.  Varios machos se engrescaron.  El pacífico Bronco con santa furia defendió su sitio.  Y un cóndor quiso invadir, por la fuerza, la cueva de Naira.  El Mallko alejó al intruso con dos feroces picotazos y luego cubrió la entrada con su cuerpo.  La lluvia fría azotaba el rostro y hacia chasquear su plumaje.  Pese a la violencia del temporal, se mantuvo firme, con firmeza que le venía de sentirse necesario, de saber que su vida tenía importancia para Naira y para ese ser en gestación, que todas sus búsquedas, al fin, habían terminado”

Tomado de; Mallko, de Gastón Suárez

Escritor y autor de teatro.  Ha escrito entre otros libros, “El Gesto” “Vértigo” “Vigilia para el último raje” y “Mallko”. n 1328.  Reside en La Paz.

En el segundo caso, es decir, en cuanto a la hojarasca -término con el cual se hace referencia a las palabras innecesarias-, los ejemplos son innumerables.  Este es uno de ellos:

Llueve brillantemente, con claror de encendidas luciérnagas de alas traslúcidas.

Llueve con prestancia, con elegante cortina de agua líquida.  Llueve con melancolía que recuerda los tristes lamentos de lágrimas lejanas, por doquier.

¡Llueve a cántaros...!

- Escoge tú mismo un trozo literario y en él, analiza la descripción a través de determinadas palabras:

– Palabras que sugieren

– Palabras que pintan

– Palabras que dan idea de movimiento

– Palabras que son innecesarias, de relleno, de hojarasca

 

El Personaje, ... la Acción ... el Ambiente …

La narración es contar una o varias acciones.  Lo que caracteriza la narración es la vida interior del autor.

— Fija tu atención en este trozo literario. Para ello, guíate con estas referencias:

Personaje. Son los personajes que llevan a efecto las acciones.

Acción. Hechos efectuados por los personajes.

Ambiente. (Figurado) Es el medio en que se desenvuelven los personajes.

“Fray Justo era un santo. Nadie se atrevió a poner en duda su sanidad.

Los enemigos de la religión que, por sistema desacreditan a los sacerdotes, no hallaron por más que buscasen, qué decir de él a no ser mucho de bueno.  Hablaban con desprecio, si así se les antojaba, de la comunidad entera, pero de él, individualmente era distinto:

— No podían menos que confesar sus virtudes y los muchos favores que le debían los desgraciados.

Un día de gran jubileo, después de decir su misa, se encaminó lentamente, a su confesionario, donde le esperaba un montón de penitentes, apartó la cortina y se instaló cómodamente en el reverendo sillón.  Sacó en seguida la tabaquera, le dio dos golpecitos, sorbió una narigada, se limpió las narices con su gran pañuelo de algodón y guardando caja y pañuelo, sacó la cabeza fuera del confesionario y dijo con acento reposado:

— Si hay alguna casada, que se acerque la primera...”

Tomado de: “Cuentos Breves” de Adela Zamudio.

Insertar Imagen

 

— Analiza este fragmento.  Cópialo y en la copia, subraya los hechos más significativos de la acción:

La nube estaba dormida con la cabeza apoyada en la cima del monte.  En su falda vaporosa se percibía algo parecido a una porción de perlas.

Yo era un pastorcillo que apacentaba su rebaño en los pastos floridos de un bajío.  Me tentó el deseo de saber qué guardaba en su regazo la nube.

Junté mis ovejas y las puse al abrigo de la encañada, encargando al perro mi compañero que las cuidara, y emprendí la ascensión a la montaña, y mi angustiante y fatigosa carrera fue larga y escabrosa.

Cuando llegué a la cima, la nube dormía con el sosiego de un niño.  Cauteloso me acerqué a tocar su falda, más nítida que el hielo de las vertientes congeladas, y busqué las que como perlas había visto, y eran perlas de verdad, tan hermosas que sólo dos habrían valido el tesoro de un sultán.

Las quise coger, más cuán difícil me fue tomarlas.  Al contacto de mis manos, sutiles escapaban a mi afán.

El cielo comenzó a obscurecerse, y me pareció que la nube se estremecía de frío y podía despertar.  Para sosegarme dando calma a mi antojo, aproximé mis labios a las perlas para besarlas, y sentí una dulzura inefable, y anhelosamente las aspiré, y las perlas desaparecieron en mí.

Las perlas se me subieron a la cabeza, y embriagado de bellezas, descendí de la cumbre, insensible a los rigores de la Naturaleza, que parecía castigar mi locura.

Desde que regresé de mi aventura, parezco otro. Ya no veo lo que miro, porque lo que veo sin mirar son los cielos y paisajes en los suaves colores que irisan los orientes de mis perlas".

Tomado de: “Símbolos Profanos” de Man Césped Aut. cit.

 

El Cuento: “Sorpresa y Deslumbramiento” (Expresión de Gastón Suárez)

— Cuando leas un cuento advierte que en él se:

– presentan los personajes

– ven escenas y paisajes

– desarrollan ideas en un argumento;

– todo ello en una ficción unitaria.

En este cuento, habremos de advertir esos logros:

El Airampo, de Oscar Alfaro

Flores de todas las nacionalidades y de todos los colores estaban reunidas en aquel jardín.  En una reunión tan selecta y de flores exóticas, posiblemente desentonaba el airampo nacional, tosco y cubierto de espinas.  Era como un indio que repentinamente hubiera surgido en una fiesta de la aristocracia, las demás flores comenzaron a mirarlo con desprecio y a apartar de su lado sus cabezas perfumadas.

— ¿Qué hace este airampo indígena aquí?

— ¡Qué atrevimiento pretender rosarse con nosotros que somos flores de lujo ... –dijo la rosa de Francia.

— Pero es intolerable que este aborigen de América se mezcle conmigo, que soy un noble de España -dijo el clavel andaluz.

Y así continuaron hablando largo rato las flores, sin que el airampo dijera esta boca es mía, para defenderse.

— Aprovechemos el golpe de viento para lanzarnos sobre él y sacarlo del jardín a empujones.

En ese instante una violenta ráfaga hizo inclinar todas las corolas... y las flores se prendieron furiosas, del airampo nativo, pero inmediatamente lo soltaron dando gritos y derramando gotas de sangre.

— ¡Ah, indio bruto! ¡nos has herido! ¡Estás lleno de púas!...

— Pero ya hallaremos la forma de sacarte de aquí, intruso.

— Las intrusas son ustedes que viven aquí y que vienen de otros países.  Yo estoy en mi tierra.

Y el airampo silencioso y solitario, siguió viviendo en el jardín en medio del escándalo general.  El no ostentaba ninguna gala, mientras que las demás flores, cada día estrenaban nuevas corolas que luego deshojaban al viento en un alarde ir derroche y de fantasía.  Cuando los picaflores se acercaban a saludarlas ellas hacían templar sus joyas de rocío y lanzaban sus mejores aromas.

El pobre airampo no tenía ni una flor para atraer las miradas.  Solamente mostraba una especie de forúnculo verde que era uno de los mayores motivos de burla de las demás flores.

Pero el invierno llegó a la montaña y cada día surgían en las cumbres catedrales de hielo donde sonaba el órgano del viento.  Las pinceladas verdes que aún quedaban en el campo desaparecieron y las flores hermosas se sintieron mortalmente enfermas.

Un día después de una helada general, todas las flores despertaron en agonía.  El airampo solitario se alzaba en medio del jardín, levantando una flor colorada como bandera.

— El airampo floreció -dijeron las rosas con asombro.

— Cuán hermosa flor roja...

— ¡Es una flor de sangre india!...

— A todas nos mata el invierno, menos al airampo.

— Yo soy inmortal como la raza india -dijo entonces el airampo y se quedó a vivir solo en la montaña.

Seguidamente responde a estas preguntas.  Usa tu cuaderno de ejercicios:

¿Dónde se producen los hechos?

¿Quiénes realizan las acciones?

¿Qué conclusión sacas del argumento?

Averigua algo más acerca de la vida del autor dé este cuento.  Escribe un pequeño resumen de sus datos biográficos.

Averigua esta expresión: ¿Qué quiere decir?

¿Ficción unitaria?

 

Otro cuento

Narra la secuencia de estas escenas.

Saca una conclusión por lo menos.

En tu cuaderno de ejercicios desarrolla otra secuencia gráfica y, en forma escrita, explica la conclusión que ella supone.

Dibujo de secuencias