La debilidad militar boliviana y su falta de recursos económicos explican por qué durante los regímenes liberales el país cedió extensos y ricos territorios a cambio de indemnizaciones pecuniarias.
No obstante haber sido la tendencia que orientó ideológicamente la formación de la república, el liberalismo tuvo que esperar la llegada del siglo XX para ser gobierno de la república.
La pugna por la capitalía de la república, la forma de gobierno que debía adoptarse y la rebelión generalizada de los indígenas del altiplano, constituyen los hechos más salientes de la Revolución Federal.
La goma elástica se constituyó en la materia prima fundamental para la fabricación de llantas para la floreciente industria del automóvil tanto en Europa como en los Estados Unidos.
Entre 1890 y 1920, la goma elástica o caucho se constituyó en el rubro de exportación más importante del país pues, en ocasiones, su monto superó lo producido por el total de las exportaciones de plata.
Pese a sus afinidades histórico-culturales, a su proximidad geográfica y a que fueron aliadas en dos ocasiones (Confederación y Guerra del Pacífico), subsistieron las divergencias perú-bolivianas.
A pesar de la explotación a la que se vieron sometidos los indígenas durante la Colonia, preservaron la propiedad comunitaria de la tierra. La república inició un sistemático despojo de esta forma de propiedad.
La economía boliviana entre 1880 y 1900 estuvo dominada por la explotación de la plata en la región sur del país, mineral que cobró gran importancia luego de sufrir una crisis anterior que duró medio siglo.
En la Guerra del Pacífico perdimos un territorio con incalculables riquezas de guano, salitre, plata, cobre y otros minerales que han hecho la prosperidad de Chile. Pero, lo más grave fue la pérdida del mar.
Las desinteligencias entre los aliados perú-bolivianos sobre la conducción de la guerra, la superioridad bélica, económica e institucional de Chile y la probada ineptitud de Daza, precipitaron la caída de éste.